sábado, 14 de mayo de 2011

Quién tema perder…¡Ya está vencido!

Para alegría de unos y desgracia de otros, unos suben y otros bajan. El ultimo trago amargo aún esta por adjudicar. Quedan dos jordanas, un puesto y nueve miradas de reojo. Numerosas charlas, inquietudes, insomnio, nervios, incluso algo de histeria, invaden estos días a nueve ciudades españolas (respetando la ciudad de Lorca).
El Almería y el Hércules ya han cogido su billete hacia la Liga Adelante, queda tan sólo uno y todos lo rechazan, cual oveja negra en su rebaño.

La cosa está que arde por la zona de abajo. Los equipos más perjudicados son Zaragoza, Getafe y Depor. Muy poca diferencia es la que les separa, incluso el propio Zaragoza, ahora mismo situado en puestos de descenso, puede salvarse. Ni siquiera los equipos que menos probabilidades tienen de bajar pueden celebrar de momento su salvación, las matemáticas se lo impiden, y todos cuelgan de un hilo. Este caso le ocurre mas claramente al conjunto malagueño, hipótesis de su descenso poco probables.

Lo que sí esta claro es que si mañana el Zaragoza pierden ante el Español, el Getafe gana al Osasuna y el Depor puntua, el Zaragoza esta sentenciado y con un billete directo hacia la liga de plata. Esto aliviaría a los ocho equipos implicados en esta lucha. Ser o estar, e ahí la cuestión.



La afición no pierde ni la ilusión, ni la esperanza. Este es el caso de la afición del Zaragoza y el Español, que en el día de ayer generaron largas colas para apoyar a su equipo mañana.
Ahora ya no importa el tiki-taka, el buen juego…en mente esta la salvación.
En el fútbol, al igual que en otros deportes, el 40-50% pienso que es mental. Por ello hay que salir a por el partido desde el min 0, ¡presionar arriba!.
Los clubes de primera división se frotan las manos por la posibilidad de que desciendan grandes jugadores, y así poder hacerse con ellos. Málaga (45 puntos), Mallorca (44) Levante (44) R. Sociedad (44), Osasuna (44), Sporting (43), Deportivo (42), Getafe (40) y Zaragoza (39), sea quién sea el que descienda, se quedará con el consuelo de que: el dolor es temporal pero el orgullo es para siempre. ¡Suerte!